Extienden la inembargabilidad de bienes a todas las religiones Hasta ahora, una antigua jurisprudencia protegía sólo a la Iglesia Católica La Justicia determinó que no se pueden embargar los bienes de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía La medida coincide con el anteproyecto de ley de libertad religiosa En un fallo sin precedente, la Justicia extendió a otras confesiones religiosas el beneficio de la inembargabilidad de los bienes destinados al culto, que hasta ahora sólo alcanzaba a la Iglesia Católica. La decisión fue adoptada por la sala III de la Cámara Nacional del Trabajo de la Capital Federal, que al revocar un fallo de primera instancia declaró que no se puede embargar la catedral San Jorge de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa de Antioquía, que se encuentra en Scalabrini Ortiz 1261. Se trata del templo más importante de dicha confesión religiosa, que llegó a la Argentina hace 100 años y hoy tiene 14 parroquias en todo el país. La inembargabilidad de la catedral, donde tiene su sede el arzobispo, monseñor Kirilos Doumat, fue decidida con el voto de los camaristas Elsa Porta y Roberto O. Eiras, con la opinión en disidencia del doctor Ricardo Alberto Guibourg, que dictaron sentencia en un juicio laboral. Se amplió, así, el alcance de una jurisprudencia desarrollada a lo largo de 130 años, basada en los artículos 33 y 2345 del Código Civil, que sólo protegía de un eventual embargo y subasta judicial los bienes de culto de la Iglesia Católica Apostólica Romana. El doctor Felipe Yaryura Tobías, que tuvo a su cargo la defensa de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía, declaró a La Nación que la decisión del tribunal se corresponde con los criterios fijados en el actual anteproyecto de ley sobre libertad religiosa, que elaboró el Gobierno, y en otras iniciativas similares que en los últimos años perdieron estado parlamentario por no haber sido tratadas en el Congreso. La sentencia puso fin al juicio laboral que había iniciado el empleado Julio César M. Balbuena contra el consejo administrativo ortodoxo. En primera instancia, la Justicia había trabado el embargo de la citada catedral y del Centro Cultural San Jorge, donde funcionan un oratorio y un comedor comunitario, con el criterio de que sólo los bienes religiosos de la Iglesia Católica Apostólica Romana estaban inhibidos de ser ejecutados. "La moral y las buenas costumbres de nuestro medio, así como la comunidad en general y hasta la dignidad de la persona humana, resultarían gravemente afectadas si se posibilitara llevar adelante la ejecución sobre un templo de una Iglesia reconocida por el Estado", sostiene en los fundamentos de su voto la doctora Porta. La magistrada entiende que "la medida ejecutiva no sólo perjudica a las personas demandadas, sino que sus efectos se extienden a los terceros que profesan dicha religión, afectando así su derecho a ejercer libremente su culto, garantía reconocida por la Constitución nacional". Consultado por La Nación , el abogado Yaryura Tobías expresó su satisfacción con la doctrina sustentada por el tribunal, que "se ajusta a los criterios predominantes en las nuevas legislaciones". Al respecto, citó el anteproyecto de ley sobre libertad religiosa presentado en abril último por el canciller Adalberto Rodríguez Giavarini. El artículo 13 de la iniciativa sostiene que las entidades inscriptas en el Registro de Confesiones Religiosas tienen, entre otros, el derecho a la inembargabilidad e inejecutabilidad de los templos o lugares de culto, y de los objetos sagrados o destinados exclusivamente al culto. "A veces, los tribunales se tienen que adelantar a las demoras legislativas. Pero son muchas las leyes internacionales sobre libertad de culto que exigen la protección de los bienes destinados al servicio religioso", explicó el defensor de la Iglesia de Antioquía. Más de un siglo de vida en el país Los primeros fieles de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa de Antioquía llegaron a nuestro país hace más de 100 años. Y abrieron su primera sede en 1914, en Santiago del Estero. Las iglesias ortodoxas son autocéfalas . Ello significa que cada una tiene su propia cabeza y autoridad, aunque todas mantienen una perfecta comunión de fe y doctrina. El delegado arquidiocesano de ecumenismo de la Iglesia de Antioquía, padre Rafael Magul, explicó a La Nación que comparten en un 98% la doctrina y la fe con la Iglesia Católica Apostólica Romana. Pero los separan los dogmas de la infalibilidad del Papa y de la Inmaculada Concepción de María. Otra particularidad es el celibato. En la Iglesia de Antioquía una persona casada puede ser sacerdote -lo que en la Iglesia Romana sólo se da en algunos ritos orientales- aunque hay personas que eligen el celibato. No obstante, ser célibe es una exigencia para ser obispo. Todas las parroquias que la Iglesia de Antioquía tiene en el país dependen de la catedral de San Jorge, inaugurada en 1945. La sede principal estaba antes en Suipacha y Córdoba. Su máxima autoridad, el metropolita Kirilos Doumat, es el arzobispo primado en la Argentina. El padre Magul estima que hay más de un millón de fieles de origen ortodoxo, de distintos orígenes, en todo el país. En su iglesia hay 14 sacerdotes y dos diáconos, además de los seminaristas, que desarrollan su actividad en parroquias y colegios de San Fernando, Junín, Pergamino, Rosario, Córdoba, Santiago del Estero, Salta, Tucumán y Mendoza. Los seminaristas se forman en el Líbano, en la Universidad del Balamand. Desde el año último funciona en la Argentina el Centro de Formación Teológica San Juan Crisóstomo, destinado a la preparación de futuros sacerdotes y laicos. También se creó una asociación comunitaria para atender a niños en situación de riesgo social, en el Centro Cultural San Jorge, ubicado en José A. Cabrera 4646. Allí se ofrece atención médica, alimentos y otros servicios sociales a 105 niños y 46 familias.
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